Inicio · modo colaborador
Lo primero que ve la persona
Daniela viaja a Bogotá. Su pantalla de inicio no pregunta nada: muestra el riesgo de donde está, a la hora que es, y deja el auxilio abajo, siempre en el mismo lugar.
Cada división opera de forma autónoma o como parte de una arquitectura integral diseñada a la medida de su exposición.
Ver el portafolio completo La app corporativa del G-SIOCAplicación corporativa · conectada al G-SIOC
El G-SIOC en el teléfono de cada persona: un botón que abre canal con un operador, el riesgo del lugar donde está y la evidencia que después sostiene el caso.
iPhone y Android. Sin compras dentro de la app: la organización activa los modos que contrata.

Qué es
Los programas de seguridad corporativa suelen fallar en el mismo punto: el intervalo entre el momento en que algo pasa y el momento en que alguien con capacidad de decidir se entera. ARX existe para cerrar ese intervalo.
Es una aplicación que la organización entrega a su personal. No se vende por dentro ni admite registro abierto: el administrador da de alta a cada persona, le activa el modo que corresponde a su función y define qué ve la empresa y cuándo.
Lo que la distingue no es el botón. Es lo que hay del otro lado: cada alerta llega a una cabina del G-SIOC con un operador que responde, acompaña y, cuando corresponde, enlaza con el centro de emergencias de la ciudad donde está la persona.
7
modos operativos que el administrador activa por tipo de usuario
3 s
sostener el botón: ni un toque accidental ni un menú que elegir
5 s
entre una posición y la siguiente mientras una alerta está activa
24/7
operadores del G-SIOC detrás de cada alerta, no un buzón
Siete modos, una sola app
El administrador define con qué modo abre la app cada tipo de usuario. Los tres botones de auxilio son los mismos en todos: lo que cambia es el contexto que recibe el operador.

Dirección y mandos expuestos por su cargo
El inicio muestra el riesgo estimado alrededor de la persona según la hora y el día. Si sostiene el botón tres segundos se abre un canal con el G-SIOC: ubicación en vivo, chat, voz y, si hace falta, cámara con un paramédico del centro.

Equipos de protección ejecutiva
El servicio completo en el teléfono del jefe de escoltas: itinerario del día, equipo con su vehículo y protocolos de la ruta —alterna, puntos seguros y hospital más cercano al destino—. Las claves de estado se reportan con un toque y quedan en bitácora.

Personal de guardia en planta, oficina o sucursal
Turno con confirmación periódica de que la persona está bien, detección de caída y el riesgo del entorno del sitio, no el de la ciudad entera.

Fraccionamientos y conjuntos residenciales
El control de acceso del residencial, visto desde el teléfono de quien vive ahí. Cuando una visita llega a la caseta, la app muestra quién es y con qué vehículo, y el residente autoriza o no desde donde esté. La caseta ejecuta; no decide sola.

Personal en viaje de trabajo o en sucursal
Antes del viaje, el informe del país que elabora el G-SIOC y que separa su evaluación de los avisos oficiales de otros gobiernos. Durante el viaje, el riesgo de la zona a la hora local y el número de emergencia del país a un toque, verificado y disponible sin conexión.

Operadores de unidades y torres de control
El riesgo de lo que falta de ruta se estima con el robo a transportista del SESNSP por municipio, y la pantalla marca el siguiente punto de control y el paradero seguro más cercano. En movimiento es de solo lectura: los avisos van por voz.

Transversal: se enciende sola cuando la persona maneja
Velocidad, límite del tramo y avisos por voz. La guía giro a giro pinta cada tramo según el riesgo estimado a la hora en que se pasará por él, y sigue funcionando con el mapa guardado cuando el teléfono pierde la red.
Las pantallas corresponden al entorno de demostración, con organizaciones y personas ficticias.
Pruébala
Las pantallas son las de la app. El botón de auxilio se mantiene pulsado tres segundos, igual que en el teléfono de una persona.


Demostración con una organización y una persona ficticias. Ningún toque envía una alerta real.
Toca cualquier punto marcado de la pantalla.
Inicio · modo colaborador
Daniela viaja a Bogotá. Su pantalla de inicio no pregunta nada: muestra el riesgo de donde está, a la hora que es, y deja el auxilio abajo, siempre en el mismo lugar.
Inicio · modo colaborador
La app dice si la cabina está en línea antes de que pase nada. Si el G-SIOC no respondiera, se sabría aquí y no al pedir ayuda.
Inicio · modo colaborador
Al centro de la pantalla va el riesgo de la zona donde está la persona, no una sirena. El auxilio ocupa la franja de abajo, idéntica en todos los modos.
Inicio · modo colaborador
Cada tarjeta dice qué se reporta en esa zona, con qué confianza y con qué dato oficial. Aquí, en Bogotá: datos abiertos por localidad —sin hora— y reportes de clientes.
En el G-SIOC: Las denuncias oficiales, los reportes de clientes y las alertas del propio centro alimentan el mismo mapa.
Inicio · modo colaborador
El riesgo cambia con la hora y con el día. Tocar una franja muestra la estimación de ese momento, que es la que sirve para decidir a qué hora salir o volver.
Inicio · modo colaborador
Un toque avisa que llegó bien. Si no llega, la app no se queda callada: recordatorio, pregunta del G-SIOC a los diez minutos, llamada a los veinte, aviso a la empresa a los treinta y protocolo de localización a los cuarenta y cinco.
En el G-SIOC: El operador ve quién no ha confirmado, en qué ciudad y desde cuándo.
Inicio · modo colaborador
Los números de emergencia cambian con el país. El G-SIOC los verifica con fecha y funcionan sin conexión; aquí, el 123 de Colombia, con la frase para dictar la ubicación al operador.
Inicio · modo colaborador
El mismo gesto, otro contexto. El operador recibe el perfil médico de la persona y puede abrir cámara con un paramédico del centro.
Inicio · modo colaborador
Para una falla o un percance sin lesionados. Llega al mismo operador, con la ubicación y los datos del vehículo.
Alerta activa · canal abierto
Tres segundos sostenidos y el caso ya está en una cabina del G-SIOC, con la ubicación en vivo y el perfil de la persona. No hubo que elegir nada ni explicar nada.
En el G-SIOC: La alerta encabeza la cola del operador con la ubicación, la batería, la organización y el perfil médico.
Inicio · modo colaborador
Eso es exactamente lo que pasa en el bolsillo o en una mochila: si se suelta antes, no sale nada. Mantén pulsado otra vez para ver qué ocurre cuando sí sale.
Alerta activa · canal abierto
La pantalla dice desde cuándo está activa la alerta. Nada de lo que sigue depende de que la persona pueda hablar.
Alerta activa · canal abierto
La posición llega con la precisión declarada. Si el teléfono pierde señal, el operador conserva la última posición y su hora.
Alerta activa · canal abierto
La persona ve el avance real: a qué hora la recibió el operador, quién la tomó y cuándo llega la unidad. Sin esa información, esperar es lo más difícil.
En el G-SIOC: El mismo estado se registra en el expediente del caso, con su hora.
Alerta activa · canal abierto
Respuestas de un toque para cuando no se puede hablar ni teclear: «no puedo hablar», «me están siguiendo», «estoy herida».
Alerta activa · canal abierto
Texto y notas de voz. El G-SIOC las recibe transcritas, para leerlas cuando no se puede escuchar.
Cámara con el G-SIOC
Si hay un herido, la persona comparte cámara y micrófono cifrados con un paramédico del centro. Así se ve del otro lado.
Alerta activa · canal abierto
La llamada entra a la cabina que ya tiene el caso abierto, no a un conmutador que vuelve a preguntar lo mismo.
Alerta activa · canal abierto
Apaga tonos y vibración sin cerrar la alerta, para cuando llamar la atención es justo lo que no conviene.
Alerta activa · canal abierto
Se cierra con su PIN: nadie más puede cancelarla, ni la empresa ni el operador. Y si alguien la obliga a cerrarla, el PIN de coacción muestra esta misma pantalla mientras la ubicación sigue llegando, en silencio.
En el G-SIOC: Con el PIN de coacción el protocolo pasa a «solo escuchar»: nadie llama ni escribe a la persona.
Alerta activa · canal abierto
A partir de aquí la ubicación viaja cada cinco segundos y un operador tiene el caso. Toca los elementos de la pantalla para ver qué hace cada uno.
Cámara con el G-SIOC
La sesión la atiende personal clínico del G-SIOC, identificado con su nombre. La persona siempre sabe con quién habla.
Cámara con el G-SIOC
El paramédico envía la maniobra con su ritmo y su profundidad, para seguirla mientras llega la ayuda.
Cámara con el G-SIOC
Cámara trasera o frontal, micrófono, linterna y colgar. La transmisión se corta cuando ella quiera, y la alerta sigue abierta.
Cámara con el G-SIOC
La transmisión va cifrada y la controla la persona. Del otro lado hay personal clínico del centro, no un operador improvisando.
Cuando algo pasa
Seis comportamientos que no dependen del modo ni de que la persona recuerde un protocolo.
Tres botones fijos —auxilio, emergencia médica y asistencia vial— presentes en todos los modos. Se sostienen tres segundos y, si se suelta antes, se cancelan. Lo que cambia entre modos no es el botón: es el contexto que recibe el operador.
La alerta abre chat y voz, y si la persona lo autoriza, cámara y micrófono cifrados. Un paramédico del G-SIOC puede guiar una maniobra en la pantalla mientras llega la ayuda.
Cerrar la alerta bajo amenaza produce una pantalla idéntica a la de un cierre normal. En el G-SIOC el caso cambia de protocolo, nadie contacta a la persona y la ubicación sigue llegando.
ARX detecta el impacto por acelerómetro y cuenta treinta segundos antes de avisar. En iPhone 14 o posterior puede recibir la Detección de Choques de Apple y, en ese caso, llama a la cabina del G-SIOC: ninguna app puede marcar sola al 911.
El G-SIOC redacta una alerta para quienes están ahora dentro de un radio, con la severidad y los canales que elija. Cada persona responde con un toque, y quien pide asistencia abre su propia alerta con chat.
Cada foto o video lleva hora, GPS con su margen, folio y firma del teléfono, y una huella SHA-256 calculada en el aparato. Al cerrar el caso se emite la constancia NOM-151; la copia para compartir sale sin datos de ubicación y con marca de agua.



Riesgo, rutas y conducción
El riesgo se estima por zona, franja horaria y día de la semana, con datos oficiales abiertos —las denuncias de la Fiscalía de la Ciudad de México y el robo a transportista del SESNSP por municipio—, más los reportes de los clientes y las alertas del propio G-SIOC. La app dice de dónde sale cada estimación y con qué confianza, porque un número sin origen no sirve para decidir.
Sobre esa capa, el planeador cruza el tráfico en vivo con el riesgo de cada tramo a la hora en que se pasará por él. No siempre recomienda la ruta más rápida: recomienda la que pasa menos minutos en tramos de riesgo alto, y explica la diferencia en minutos.
Las alternativas se comparan también por hora de salida. En carga, mover la salida suele cambiar el resultado más que cambiar la ruta.


Cómo se despliega
ARX Corporativo no admite registro abierto ni pagos dentro de la app. El administrador da de alta a cada persona y le asigna sus modos.
Inicio de sesión único con el proveedor de identidad de la organización. ARX no ve ni guarda la contraseña, y una cuenta personal no abre la app corporativa.
Qué modos se contratan, con cuál abre la app cada tipo de usuario y qué políticas de riesgo, conducción, choques y check-in aplican.
Quien encabeza un servicio de escolta y además viaja como colaborador cambia de modo desde su perfil, sin instalar nada distinto.
Dar de baja cierra las sesiones y detiene el envío de ubicación en el momento. La bitácora de lo ocurrido se conserva.
Alertas, seguimientos y evidencia llegan al expediente del G-SIOC, que coordina con el cliente y con las autoridades locales cuando corresponde.
Límites declarados
Un servicio de protección se juzga también por lo que se niega a prometer.
Deja el número listo para que la persona confirme, o el G-SIOC enlaza con el centro de emergencias que corresponda. La excepción es la Detección de Choques del iPhone, que llama por su cuenta.
El G-SIOC acompaña, documenta y coordina. La respuesta pública la dan las instituciones de cada ciudad, y la app no se interpone entre la persona y ellas.
Fuera de una ventana de seguimiento o de una alerta activa, la app no envía posición. Y dice en pantalla qué ve la empresa, cuándo lo ve y para qué pide cada permiso.
ARX no ejecuta un paro de motor ni cambia una ruta autorizada. Propone, registra y avisa; la decisión es de una persona.
La ruta y los avisos de tráfico son orientativos, y la propia pantalla lo dice. El botón de auxilio no depende de ellos ni de que haya señal.
Puesta en marcha
Qué funciones entran, con qué modos y en qué países. De ahí sale el padrón inicial y la política de cada tipo de usuario.
Alta con el proveedor de identidad de la organización y conexión con el G-SIOC: protocolos, escalamientos y contactos verificados por país.
Una sesión por tipo de usuario, corta y operativa: cuándo se sostiene el botón, qué es un PIN de coacción y qué ve la empresa.
Un ejercicio real con el G-SIOC antes de dar el programa por instalado. Un protocolo que no se ha probado no es un protocolo.
Siguiente paso
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